3 Programas Para Crear Librojuegos

Como muchos ya sabréis, me decidí a escribir una serie por capítulos de ficción interactiva. Para ello escogí Inklewriter, una herramienta que ya conocía y con la que me sentía bastante a gusto. Era sencilla, bonica, funcional… y va a desaparecer.
Sí, ese soy yo. El que empieza un proyecto en una plataforma que, a lo largo del año, dejará de ser funcional. Pero la buena noticia es que me he enterado cuando llevo dos capítulos y no doce, así que aquí estoy, probando varias alternativas. Y como me gusta resultar útil voy a contaros lo que he descubierto.
Lo primero, que si realmente te apasionan los librojuegos, la narrativa hipertextual y todo tipo de juegos de ficción interactiva y aventuras gráficas, existe una comunidad donde aprenderás mucho más que aquí, ya que yo solo soy un humilde escritor que pretendía condimentar un poco más su obra y me da urticaria la programación. Sobre todo la de la tele.
  1.  Decides perderte entre librojuegos clásicos. Tal vez no regreses, pero vivirás mil aventuras.
  2. Tienes una mente inquieta. Decides desentrañar los misterios de la interactividad.
  3. Es demasiado peligroso. Coges mi mano, que te da seguridad, y me acompañas –>

Voy a contaros mi experiencia desde el punto de vista de alguien que solo pretende crear un librojuego al estilo más textual de Elige tu propia aventura, sin meterse en códigos ni funciones complejas, pero dispuesto a rebozarse en el barro de vez en cuando. Por supuesto, muchas de las cosas que mencionaré se podrán modificar y mejorar, pero me voy a centrar en lo que ofrecen las herramientas por defecto. Y ahora os voy a hablar de 3 herramientas muy sencillas, con sus pros y sus contras: Twine, Squiffy y Quest.

TWINE

Una vez descartamos Inklewriter, aunque existen muchas alternativas (y la misma compañía tiene Ink + Inky), tal vez la más popular sea Twine.
¿Cómo funciona Twine?
En los tres programas existen versiones descargables para ordenador y otra que funciona por navegador. Yo soy más de probar en el navegador y luego ya si eso tal. Para usar Twine online no necesitamos registrarnos ni nada. ¡Pero cuidado! La información se almacena en el navegador y si no descargas el archivo en tu disco duro lo perderás cuando hagas limpieza.
Una vez hemos creado un nuevo proyecto, entramos en una interfaz de cuadrícula donde podrás ver de forma muy clara y limpia la estructura de tu historia. Esto es un punto fuerte de Twine, ya que para los que somos más de tipo visual es un alivio apreciar un resultado inmediato (ojo, porque en algunos navegadores no se pueden mover los pasajes/bloques y hace imposible trabajar).

Este es el mapa conceptual del capítulo “El portal del exilio”. ¡No hagas trampas!

Cada aplicación tiene una forma de llamarlos (pasajes, páginas, secciones, etc.), pero para entendernos voy a llamar bloque a cada fragmento aislado de texto. Es decir, lo que el lector va a leer de seguido hasta que tenga que escoger un camino o continuar la historia. Puede ser una frase o un montón de párrafos, en principio da igual. Al menos al editarlos. Lo importante será cuando corramos la aplicación, ya que cada una muestra un comportamiento que puede resultar más o menos fácil para la lectura. En el caso de Twine, la forma de mostrarnos la historia sin toquetear nada es por sustitución. Cada vez que eliges una opción y pasas a otro bloque, el nuevo sustituye al antiguo y perderás de vista lo que hayas leído antes. No me gusta demasiado porque con mi memoria mierder prefiero hacer scroll y poder releer algo, pero Twine tiene una opción que otros no muestran y que me parece maravillosa: el undo para volver atrás o adelante. Si eres pureta, tal vez eso te parezca hacer trampas. Bien. Bueno. Me gusta hacer trampas de vez en cuando.
Yo he cambiado el formato de historia al estilo Harlowe 1.2.4. Está en opciones y cambia la visualización de lectura para tener fondo claro y tipografía de serifa, pero hay más opciones y si entiendes de CSS se puede cambiar en la hoja de estilo. Recomiendo como diseñador, no obstante, no poner nunca texto blanco sobre negro ni rojo sobre blanco. En serio, es mejor sacarse los ojos con cucharillas y le evitaréis el sufrimiento al lector.
Pero vamos a la chicha tras bastidores. Los bloques se editan con un doble clic y lo único que necesitas es poner un nombre y luego el contenido. Twine tiene algo bueno en este apartado y es que me respeta los saltos de carro al copiar y pegar. Cuando paso el texto desde Scrivener me aparece igual aquí, aunque le ha borrado el formato que tuviera (el resto también lo hace) porque las cursivas y demás se ponen mediante un sencillo código. Vale el HTML, pero me resulta mucho más fácil poner en cursiva un texto marcándolo *entre asteriscos* en lugar de teclear hasta el hartazgo las etiquetas de las narices. Y, mejor aún, si has aplicado el formato correctamente, el texto cambiará y sabrás si lo has hecho bien. Yo soy monguer y aún así a veces la cago.
Ahora lo que hace interactivo todo esto: los enlaces. Se ponen en el cuerpo de texto del bloque, escritos. La forma de llevarnos de un bloque a otro es mediante doble corchete. Por ejemplo, si quieres poner un enlace en la frase “¡Váyase usted a la mierda!”, por ejemplo en la palabra mierda, escribiríamos lo siguiente:
¡Váyase usted a la [[mierda]]!
De esta forma, al ejecutar nuestra historia veríamos destacada la palabra y, al pinchar, nos llevaría al bloque llamado “mierda”. ¿Pero qué pasa cuando quieres ponerle otros nombres a tus bloques? No veo por qué nadie querría dejar de llamar a su bloque “mierda”, pero te lo cuento igual:
¡Váyase usted a la [[mierda->mal03]]!
En este caso, el enlace te llevaría a un bloque llamado “mal03”. Yo me apaño bien con numeración o una combinación de tema+número para ubicarme. Twine tiene un comportamiento algo peculiar que no termino de entender, pero en principio te va a crear de forma automática cada bloque que generes al escribir estos enlaces. Eso quiere decir que no necesitas crearlos todos desde el principio e ir enlazándolos, sino que puedes escribir tu texto y luego añadir las opciones; imaginemos que son “exit-01” y “exit-02”. Entonces, al salir del bloque (pinchando fuera o presionando ESC) encontrarás los bloques creados en blanco, listos para que continúes con la fiesta multiopción. De la misma manera, si tienes algún enlace roto, Twine te lo mostrará con una flecha terminando en cruz.
Mi próximo paso será aprender a usar variables para poder modificar bloques u opciones cuando se hayan cumplido requisitos, como por ejemplo al encontrar una llave: si no la has encontrado, no tienes forma de abrir la puerta. Esto es más avanzado, pero me interesa para evitar duplicar bloques con ligeras variaciones, lo que vuelve la estructura más densa.

Así estructuro en Scrivener antes de copipegar

Mi impresión de Twine.
PROS:
  • Es muy buena para crear librojuegos sin complicaciones.
  • Puedes volver atrás en lugar de empezar de nuevo desde el principio.
  • Puedes modificar el aspecto de lectura con facilidad si manejas hojas de estilo CSS.
  • Aplicar formatos sencillos es rápido. Además, cuando se aplican en el editor se ven al instante.
  • El más fácil para testear una parte concreta o desde un bloque.
  • Si tu forma de escribir la historia es como la mía, pasar el texto es muy rápido y fácil.
  • No requiere registro para usarlo online.
CONTRAS:
  • Más allá de crear enlaces sencillos se hace poco intuitivo para profanos cuando queremos usar macros (es en la que más me ha costado poner enlaces a mis redes sociales y mis libros).
  • Al terminar puedes guardar un archivo, pero búscate la vida para publicarlo.
  • No puedes leer toda la historia de seguido.
  • No lo pude usar bien en Firefox por alguna razón.
PSE:
  • Tiene ayuda en línea en inglés, aunque a mí se me hace demasiado farragoso.

SQUIFFY 

Este es el que te va a hacer teclear más de los tres. Su editor es puro texto, aunque no resulta muy abrumador. Incluso se pueden comprimir los bloques y queda de lo más minimalista. En realidad, es muy parecido a ver el archivo de corrección de una historia hecha con Twine. Quizá la diferencia más notable es que, al añadir formato, el texto no refleja ese cambio.
Por lo demás es muy parecido a Twine en la parte de edición de texto, aunque tiene un par de ayudas y una función muy interesante. Lo primero es que con un solo clic puedes crear secciones (bloques), aunque es una ayuda un poco mierder porque se crean con dobles corchetes y dos puntos. Como en el ejemplo de Twine, crear un enlace al bloque mierda sería igual. En este caso, el enlace para ir a un bloque con un nombre personalizado sería algo distinto:
¡Váyase usted a la [[mierda]](mal03)!
De este modo, la palabra _mierda_ nos lleva al bloque [[mal03]]:
Squiffy tiene, entre las cuatro herramientas que incorpora, un botón para añadir un elemento similar al bloque, pero no tan definitivo. Los llama pasajes y son como pop-ups que puedes abrir o consultar antes de proseguir la acción a través de los bloques. En realidad se pueden hacer muchas cosas con estos elementos, pero no voy a hablar de eso.
Además, cuenta con una forma muy rápida de añadir enlaces para separar un texto, por ejemplo cuando es muy largo, pero pertenece al mismo bloque.
+++Esto crea un botón de “Continuar”.
Más opciones sencillas, esta vez en la visualización de lectura: se puede dejar que el texto se vaya cargando entero (baja automáticamente, pero se puede volver atrás haciendo scroll) o se sustituya cada bloque como sucede en Twine. Lo que más guste. Lo que no he encontrado ha sido una forma de personalizar el formato de lectura, que resulta un poco árido aunque correcto. En configuración puedes cambiar el tamaño del texto y supongo que se podrá cambiar la tipografía y el fondo con HTML o algo, pero no he querido indagar.
En este caso, la ayuda del programa está también en castellano y es bastante fácil de entender, aunque es escasa y no he encontrado cómo introducir variables o, al menos, una explicación que entienda. Y como necesitas estar registrado para acceder a todas las funciones, publicarlo luego en Text Adventures resulta de lo más sencillo.
Como aspecto tedioso, al pegar el texto desde el procesador me tocó añadir etiquetas para añadir saltos de carro que se negaba a traducir. Eso me tuerce el día.
Mi impresión de Squiffy.
PROS:
  • Es más familiar para programadores, pero imagino que hay herramientas más potentes en ese caso.
  • Se puede leer de seguido sin perder párrafos anteriores; quedan registrada la historia y tus decisiones.
  • Tiene alguna función muy a mano que puede ser una gran ventaja para algunos (enlace de “continuar” y los pasajes).
  • Documentación en castellano, con ejemplos y posibilidad de trastear.
  • Para probar la aplicación no hace falta registrarse.
  • Publicar luego es muy sencillo desde la propia aplicación web (sí requiere registro).
CONTRAS:
  • Menos visual y más de moverte entre líneas de texto. Hace algunas tareas más lentas o tediosas.
  • Pegar el texto te obliga luego a invertir más tiempo revisando los saltos de carro.
  • Al aplicar formato no muestra nada y es fácil que algo se te pase por alto hasta que testeas todo.
  • No verás un mapa mental ni estructura de tu historia.
  • No he encontrado la forma de usar variables. Me pregunto incluso si se podrá o si será cosa de aprender javascript.

QUEST

Quest es una herramienta enfocada en la exploración de mundo, en la interacción y el roleo. Sin embargo, tiene una versión para mónguers que hace la vida muy fácil.
Para usar la versión online hay que registrarse en la web. Te preguntará qué quieres hacer exactamente. En mi caso, lo más sencillo: librojuego. No entiendo bien estas opciones, porque en los archivos tutoriales luego te aconsejan que si lo único que vas a usar son enlaces hipertextuales para crear un librojuego normal, o bien uses el programa completo y desactives varias opciones o te pases a Squiffy. Según dicen, una ventaja de Squiffy es que producirá un juego compatible con cualquier navegador sin la necesidad de un servidor dedicado. No sé muy bien hasta qué punto afectará a cada uno, pero se puede subir a Text Adventures igual que con Squiffy. Y si no… ¿entonces para qué narices sacan una versión Quest para librojuegos?
Quest llama a sus bloques páginas (en la versión librojuego. En la normal son lugares). Cada página puede ser de texto (si solo quieres hacer un librojuego simple, serán todas), imagen, vídeo de Youtube, enlace externo o script. Además puedes incluir un audio que sonará al entrar en ese bloque. Esta es la aplicación más fácil de todas para hacer un librojuego sin tener idea de programación: pegar el texto, ayudarse de los botones que hay al lado para dar formato y en la parte de abajo, en opciones, enlazar a otros bloques. Y ya. Tirado.
¿Qué inconveniente veo? Que no tienes opción de poner el enlace en una palabra concreta sin programación. Todo el texto que esté en el campo de opción será un enlace para ir al bloque. No es que sea una pega en el caso de un librojuego normal, incluso se le puede dar algo de formato, pero es algo a tener en cuenta y que las otras herramientas te permiten con solo cambiar la ubicación de unos corchetes. Por cierto, para quien use la versión completa y no la de librojuego, el {command:go to…} no sirve en castellano; hay que poner {command:ir a…}.
También se puede modificar con facilidad el aspecto de lectura sin tener ni idea de HTML o CSS: tipografía, tamaño, color, color del fondo, ancho…
En cuanto a programación, la versión librojuego es mucho más limitada que la de aventura, y las versiones online son más limitadas que las de escritorio. Sin embargo he encontrado varios sistemas para crear ese “momento llave” que comentaba más arriba y es muy sencillo: si he pasado por el bloque que contiene la llave, al llegar al bloque donde está la puerta redirigiré al lector a un bloque duplicado en el que da la opción de abrir la puerta. Esto se hace convirtiendo el bloque en una página con script. Ahí se elige un script/If y, de ahí, se selecciona “el jugador ha visto”, luego se selecciona la página adecuada y se añade el script/Páginas y “mover al jugador a la página” seleccionando la duplicada. Así puedo añadir algunas opciones interesantes y limitar la aparición de bucles. Dependiendo de lo que se quiera hacer, se pueden usar opciones con flags o cambiar la visibilidad de los enlaces y todo es bastante intuitivo sin necesidad de escribir código.
Pero bueno, mi intención era no complicarlo, así que tengo que reconocer que Quest es quizá la herramienta más sencilla de las 3. No es la que más me gusta y no sabría decir por qué, tal vez porque me resulta incluso tosca. Podría decir que si Twine es Apple y Squiffy es Linux, este Quest es sin duda Microsoft.
Mi impresión de Quest.
PROS:
  • Es más sencillo que meterse un lápiz por la nariz.
  • Te ayuda con los formatos de texto: lo seleccionas y das a un botón. ¡Magia!
  • Hace muy fácil la incorporación de material multimedia.
  • Mantiene el historial y permite leer todo de corrido. También se puede modificar para que vaya borrando pantalla.
  • Es el único que me ha permitido usar script sin tener ni idea.
CONTRAS:
  • La documentación/foro está en inglés, lo que no es un gran inconveniente si no tienes intención de complicarte.
  • No permite establecer el enlace a otros bloques como quieras. Todo el texto es el enlace y hay que meterlo en un campo pequeño (si vienes de Inklewriter también habrás odiado esa limitación visual).
  • Según te advierten, genera un juego con menos compatibilidades (no lo he comprobado, pero el código resultante es muy distinto al de los otros).
  • Visualmente es el menos agraciado.

Estas son las 3 opciones que he estado probando para migrar mi serie mensual de El pincel de historia.  He publicado las versiones de mi primer capítulo hechas con Squiffy y con Twine en Text Adventures con facilidad, aunque tardan varios días en ser comprobadas por un moderador. También he aprovechado que sé meter algo de programación en Quest para migrar el 2º capítulo y evitar bucles. Podéis probar y decidir qué estilo os gusta más para crear vuestras historias interactivas:

*ACTUALIZACIÓN*
Archivo único con todos los capítulos de El pincel de historia (versión Twine)

Capítulo 1: El portal del exilio (versión Squiffy)

Capítulo 2: La prisión (versión Quest)


Si te gustó esta entrada o algo de lo que he escrito, no olvides comentar y/o compartir con alguien.

Tus likes y comentarios son el combustible que me impulsa a seguir escribiendo historias como esta. Pero también me gusta bañarme cada luna llena en sangre de unicornio, así que agradezco aún más que me compren libros. Puedes conseguirlos en  [Lektu] y [Amazon].

 Imagen destacada de portada: fotograma del mítico videojuego Monkey Island.


Anuncios

5 comentarios en “3 Programas Para Crear Librojuegos

  1. Hola Noa! Tu artículo me ha resultado de lo más útil. El mundo de los librojuegos me resulta sinceramente bastante ajeno, pero estoy haciendo mi tesis de grado en comunicación social y básicamente quiero hacer un documental interactivo transmedia, una de cuyas piezas es un librojuego en capítulos. Dado que sin dudas entendés muchísimo más que yo, quería preguntarte si sabés si alguno de estos programas que mencionás me permiten “insertar” el juego en una entrada de wordpress o blogger, para que los usuarios lo jueguen desde ahí mismo. Estaba utilizando Quest porque es muy intuitivo, pero no sé dónde se aloja luego el librojuego. Ojalá puedas ayudarme. Saludos

    Me gusta

    • Hola Sofía. Me alegra que te haya ayudado.
      En cuanto a integrar el archivo en una entrada de blog, si existe un modo lo desconozco. Si hubiera un modo de hacerlo con Twine en este blog de WordPress gratuito, me encantaría saberlo, pero no he visto muchas opciones en el editor y por lo general tienes que alojar el archivo en algún sitio web.
      Pero para este y otros temas relacionados con la ficción interactiva hay gente mucho más capacitada que yo y con más conocimientos que te pueden ayudar. Te recomiendo que sigas los enlaces que hay en el punto número 2 al principio de esta entrada y preguntes en Textualizame o el foro de CAAD. Un saludo y suerte.

      Le gusta a 1 persona

  2. Pingback: El Pincel de Historia :: 2. La prisión | Libros de Enor

  3. Pingback: El Pincel de Historia :: 1. El portal del exilio | Libros de Enor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s