Valoración :: Palabras Radiantes

Por si había alguna duda, Sanderson es capaz de enumerarte la lista de la compra mientras lo miras con atención y le pides más. Es capaz de relatarte cómo se comió un kebap y al final le preguntarás interesado por el destino de esa comida. No sé si sería capaz de contarte esa historia, pero si se atreviera, al acabar dirías “¡Wow! ¡Menuda aventura!”.
Y es que Sanderson es, ante todo, un narrador excepcional.

Si a eso le añades una historia como esta, en un mundo apasionante con miles de preguntas (bueno, a ver… Igual te estás pasando, Brandon. Mi cerebro no es capaz de manejar tantos datos) y con unos personajes que cada vez son más parte de ti, es normal que leas los dos tomos y te preguntes qué coño vas a hacer con tu vida hasta que publique los 8 restantes.

Esta saga se ha ganado un puesto de honor en mi corazón. Sobre eso no voy a hablar. Tampoco haré spoilers. Al principio iba a hacer una entrada de destripe como hice con El temor de un hombre sabio, pero me llevaría muchísimo tiempo, así que voy a lo que opino de esta segunda entrega:
-Personajes.
El anterior era el libro de Kaladin. Este es el de Shallan. Ha pasado de ser la parte de “oh, no, que llega la aburrida universitaria” que estaba deseando terminar para ver qué le ocurría a Kaladin (en el anterior tomo) a convertirse en mi personaje favorito. Brilla con luz propia y ahora la conocemos mucho mejor. Siempre trata de ser muy intensita con sus comentarios mordaces y a veces me sobran, pero la adoro.

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Kaladin ha sido galardonado como el penas mayor hasta el punto de exasperar. Te lo perdono todo, Kaladin, porque la vida no ha hecho más que darte limones y eres un paladín en prácticas. Y porque molas a lo Naruto, a lo Neo y a lo Goku superguerrero.

No falta Dalinar y se le sumará Adolin e incluso Sadeas alguna vez. En cuanto al resto, seguimos teniendo interludios con personajes desconocidos que no revelan información importante o que aparecen como si fuera un cuento. Algunos tienen importancia a corto plazo y otros… imagino que ya se verá.

-Trama, secretos, revelaciones…
Mucha chicha en este tomo. Aprendes mucho de la historia del mundo y de la mitología, pero a veces es una puta locura. Relacionar datos de algo que leí dos semanas atrás es algo que no llevo muy bien. Todo es tan críptico que, cuando dice algo a las claras, tengo que releerlo para buscarle otro sentido. En cuanto al argumento, no es que la cosa avance demasiado en realidad, salvo la historia de Shallan. Ponte cómodo. Hazte palomitas.

5 estrellas para esta novelaza de fantasía de la buena. Mención especial para los dibujos y anotaciones de Shallan, que además de ser una maravilla, ilustran a la perfección el mundo.

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A diferencia del tomo anterior, que leí en papel, este formato eBook (de Ediciones B en Lektu) carece de esas miles de erratas que plagaban las páginas del otro. Solo he visto unas 5 o así. ¡Bravo!

Valoración :: Jonathan Strange & Mr Norrell

¡Por la Restauración de Pale y la madre de Belasis! ¿Por dónde empiezo?
Tal vez por el final; y es que, al terminar de leer, le di un beso al libro. Sí. No me considero romántico, pero ¡joder! ¡Qué buenos ratos hemos echado!

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JS&sN es una maravilla donde se juntan la Inglaterra del XIX y un universo de magia taaaaaan rico y taaaaan elaborado, que te pierdes a lo largo de sus páginas como si recorrieras los Caminos del Rey. Como si la novela fuera la madre de todos los cuentos y en cada anotación, en cada capítulo, te mostrara a uno o varios de sus hijos. Soy el tipo de lector que odia las anotaciones al pie y/porque tiene que leerlas todas. Este libro está plagado de ellas y merece la pena toda esa inmersión para darte cuenta del genio de la escritora, dejarte llevar por su mano invisible y cerrar el libro diciendo “gracias, Susanna Clarke”. Todo lo que te cuenta la autora te lo narra otro y a lo mejor le tiras el libro a la cara por pesado, pero ella es tan buena que todavía rebañas y pides más.

¿Tal vez exagero? Seguramente un poco. Pero es que este libro y yo encajamos muy bien.
Al margen del sistema de magia y el mundo creado (heredero de una larga tradición de cuentos y leyendas y, como ya escuchara tiempo atrás, comparable con un Harry Potter de corte más adulto), el libro tiene todo lo que hay que tener.
Los personajes son maravillosos, los amo a todos. Incluso a los que odio. Norrell y Strange son muy particulares, pero todos hemos conocido alguna vez a alguien con rasgos similares y nos los podemos imaginar perfectamente. El caballero con el pelo como el vilano del cardo es genial, me transportó a mi infancia y reconocí en él a los duendes de los cuentos, esos terribles y poderosos
con una mentalidad a caballo entre el niño y el sabio, siempre imposible de desentrañar, feérica. Algunos son presentados a través de una narración en forma de cuento, como el criado de Strange. A mí me hizo aplaudir.

La trama es una madeja de muchos hilos, pero en el fondo nada enrevesado ni complicado. Todo se entiende, todo tiene sentido. Hay momentos en los que no sabes muy bien a dónde quiere ir a parar y, aunque en mi opinión hay capítulos de los que se podría prescindir, todo el conjunto funciona a la perfección y enriquece la historia, el mundo y nuestra visión de los personajes. Es un libro de “camino” y “destino”, porque se disfruta cada paso y se saborea al llegar al final. No es sólo lo que cuenta sino, también, cómo lo cuenta.

Y ese es otro punto fuerte del libro. La narración es excelente, accesible y rica en matices, con metáforas soberbias y descripciones precisas sin aburrir en ningún momento. Con libros como este, paso mucho tiempo deteniéndome y analizando cómo escribe para aprender todo lo posible.

Por cierto, que en su día vi, un poco de casualidad, la adaptación en serie. Es de las mejores que he visto jamás, de una precisión casi milimétrica. Y unas caracterizaciones perfectas. En serio, merece muchísimo la pena.

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Ilustración de Rebecca Wright, con la versión de la BBC del caballero del pelo como el vilano de cardo, uno de los mejores personajes en ambos medios.

De nota le he puesto cinco cuervos negros. ¡Larga vida al Rey Cuervo!
Entiendo que a más de uno los puntos que menciono de descripciones, cuentos y anotaciones puedan suponer un lastre. Creo que no es para todo el mundo. Si, como yo, te consideras mago teórico de la Sociedad de York o un amigo de la magia inglesa, te recomiendo que vuelvas los espejos contra la pared y te dispongas a penetrar en la maravillosa biblioteca del señor Norrell. No te preocupes por sus eternas disertaciones sobre la magia que un mago inglés debe practicar, porque el señor Strange no dejará que te aburras.

Lectores cero, ¡os invoco!

Sades y meres*, mi próximo libro ya tiene plantado el cartel de “fin”.

¿Qué significa esto? ¿Que, tras poco más de un año, estará todo listo para disfrutar de las aventuras de los Clarividentes de Lorian? No. Una ristra de irreductibles párrafos resiste de momento a la revisión.

Para los amantes de los datos, a día de hoy, la novela Soga de seda y magia lleva algo más de 190.000 palabras, que es lo que tenía Kelvalad. Hablamos de unas 520 páginas y 650 gr según ediciones. En su día solo pretendía escribir unos relatos de 100.000 palabras en total, algo liviano. Pero seamos sinceros: la fantasía trae consigo siempre chorrazos de páginas. Explicar el funcionamiento de un universo no es económico y suele resultar necesario para entender lo que sucede. Y más aún cuando se cometen crímenes mediante sistemas tecnomágicos.

 

En fin, que estoy dando unas pinceladas a la última de las cuatro historias que componen el libro y, antes de las revisiones y correcciones finales, el texto tiene que pasar por unas cuantas manos y ojos ajenos: los lectores cero. Aquí es donde pido vuestra ayuda, queridos lectores.

Te busco para una aventura

El año pasado me vine arriba cuando iba por la mitad e hice un llamamiento donde explicaba todo el asunto en esta entrada. Reconozco que terminar me ha llevado mucho más tiempo del que pensé, pues esto de escribir no es una ciencia exacta y la regla de tres no funciona. Al menos no para mí.

Así pues, ahora que estoy a punto de terminar el relato que da nombre al libro, necesito algunos esbirros lectores cero más para asegurarme de que queda fetenérrimo. Si te apetece leer Soga de seda y magia antes que nadie y ayudar a que quede lustrosa, echa un ojo a la entrada que he mencionado y contacta a través de mi formulario.

 

Sobre Soga de seda y magia:

Consta de aproximadamente 80.000 palabras / 220 páginas.
Leruin Grabedan, un conocido sastre tecnomágico ha sido hallado en su domicilio ahorcado con una extraña cuerda de tela iridiscente. Un grupo de clarividentes de Lorian, investigadores al servicio de la República de Hyariban, llegan a la conclusión de que su muerte no es un suicidio. La sirvienta, el rival y un socio son los principales sospechosos de su asesinato. ¿Qué clase de magia intervino en el asesinato? ¿Qué secretos esconden los sospechosos? ¿Quién fue Leruin Grabedan? ¿Logrará al fin desayunar Aeric Lockbed?

Soga de seda y magia es una historia que aúna los géneros de la fantasía y el relato policíaco, donde hay sitio también para el humor y la acción. Como amante de las historias de crimen y detectives, quise comenzar las aventuras de los clarividentes con un clásico asesinato en una mansión a puerta cerrada, pero con algunas particularidades.

Mientras los lectores cero leen esta parte, me dedicaré a revisar y realizar las correcciones finales al resto del libro. Para cuando termine, haré lo mismo con este relato gracias a las respuestas que reciba de vosotros. Luego vendrá la maquetación para eBook y el diseño de cubierta. Para la edición física… Habrá, pero no voy a adelantar nada.


 

*Sad y mer son, respectivamente, los tratamientos de señora y señor en el mundo de Enor. En nuestro idioma arrastramos ciertos lastres que quería eliminar a la hora de hablar con personas que no tienen por qué distinguirse según su condición matrimonial o social.

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Valoración :: El dios asesinado en… Parabellum

“Tienes el cadáver de un dios en el maletero”.
Leí por tercera vez el mensaje. Era un mensaje claro y directo, escrito a bolígrafo en mi brazo izquierdo. Era mi letra, apresurada y temblorosa, pero a fin de cuentas mi letra, no había duda. También era mi brazo, de eso había todavía menos duda. Pero, a pesar de todo, no me resultaba en absoluto familiar.

 

El dios asesinado en el servicio de caballeros, de Sergio S. Morán

dios asesinado servicio caballeros - sergio moran

 

Creo que podría ahorrarme la valoración y limitarme a compartir estas primeras palabras de la novela. Yo con eso ya. Con eso, YO YA.

 

Mi opinión sobre esta novela es sencilla y clara: mola. Buscando “molar” en la wikipedia debería venir una entrada de desambiguación con un enlace directo al libro. ¡Qué coño! Y en “premolar” también, porque yo ya venía molado de casa. Y es que si ya conoces a Sergio Morán por alguna de sus fechorías, este libro te va a gustar y lo sabes.

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CdE :: La Magia de las Piedras Yárades

Crónicas de Enor

La Magia de las Piedras Yárades [Nesmid, el guía turístico]

Me has preguntado por la magia. Curioso… No comprendo cómo es posible que, teniendo una tecnología tan compleja y avanzada, te intereses por nuestra magia. Es verdad que nosotros tenemos la teleportación, pero ¿de qué sirve si no podemos usarla en nuestro día a día? Cada vez que magos y alquimistas descubren algo acaban poniendo mogollón de pegas. Pero lo primero es lo primero…: ¿tienes canalizadores o ambivalentes para pagarme? Sería una buena forma de empezar.
Verás, la magia está en todas partes. No sólo porque la Urdimbre nos conecte y nos rodee, sino porque influye en la economía y en nuestras costumbres. He oído decir que en tu mundo usáis metales como dinero, al igual que nosotros. Son las monedas más corrientes y las llamamos acuñables.
Entiendo también que uséis el papel, ya que en algunos sitios se aceptan pergaminos preconfigurados como moneda de cambio. Como se están dando casos de falsificaciones y timos, la República se plantea prohibirlos… Pero lo que se me escapa es eso de que la mayor parte del dinero en vuestros reinos sea «virtual». No sé qué brujería es esa.
En fin, que como decía antes, lo ideal para hablarte de la magia son los canalizadores. Es un sistema secundario de pago, pero ha ido cobrando importancia ya que resulta muy práctico. Son materiales que sirven como medio para canalizar, potenciar o bloquear magia, principalmente. Mira, aquí tengo algunos discos de cuarzo blanco, los más corrientes. No es una fortuna, claro, pero pueden proporcionarte cargas para la mayoría de artefactos. Los discos de obsidiana y cristal de roca son los más valorados porque tienen una sintonía mayor con la Urdimbre.
Sin embargo, y aunque también puedes pagar un montón de cosas con ambivalentes como diamantes, corindones y esmeraldas, lo más valioso que existe en Enor son los discos de oridiana. No existen muchos, su valor actual es de cien monedas de oro cada uno y son fruto de un sistema muy avanzado de metalurgia mágica. Se trata ni más ni menos que de la fusión del oro y la obsidiana. Es por eso que se trata del mejor potenciador mágico que existe. La Guardia Oridiana se llama así porque son los únicos que utilizan ese material.

Vale, vale, ya me ha quedado claro. No tienes ni una triste gema. Pues entonces, de yárades ni hablamos. ¿Qué pasa? ¿No hay yárades en tu mundo? Bueno, pero habrás oído hablar de ellas. En la leyenda de Los héroes del Kelvalad aparecen las más poderosas que se han descubierto hasta la fecha.

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CdE :: Visitas Turísticas en la República de Hyariban

Crónicas de Enor

Bienvenidos a Slyndbar [Nesmid, el guía turístico]

Mmm… Así que eres un extraenori, uno de los inalcanzables. Que eres forastero salta a la vista, pero no esperaba encontrarme con uno que viniera de tan lejos. Deja que me presente. Habré nacido en un mal barrio, pero aún nos enseñan modales. Mi nombre es Nesmid y, si crees que soy un niño, probablemente sea porque soy un miongháire, o mediano, como nos llaman los humanos. Y aunque sólo tengo quince años soy más alto de lo normal. Soy el lanzador de mi equipo de jumbelgunguel del barrio.

¡Ja, ja, ja! No pongas esa cara. Ya imagino que no tienes ni puta idea de lo que te estoy hablando. Como te he dicho, entiendo algo de modales. Si me lo permites te serviré de guía y te enseñaré la ciudad. ¿Tienes dinoros? ¿No? ¿Ni siquiera ónices? Bueno, supongo que podrás pagarme de alguna otra forma.

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Como se suele decir, «empecemos por los peludos pies». Bienvenido a Slyndbar, capital de la República de Hyariban, el país más meridional del Continente Blanco, Eylíndenor. Se podría decir que estás en la cuna de la tecnomagia, y en cierto modo os lo debemos a vosotros y al Descojone. Bueno, la mayoría de la gente lo llama así. Me refiero al Caos de Gwalathar, un cataclismo causado por los brujos hace casi doscientos años. No sé muy bien qué hicieron, pero abrieron muchas puertas que tendrían que haberse quedado cerradas y sucedió de todo. Fragmentos de nuestro mundo se intercambiaron por otros de otros mundos, como el vuestro, a lo largo de Enor. También se descojonó un poco la Urdimbre, haciendo más accesible la fuente de magia. Así que es lógico que, si a eso le añadimos lo mucho que aprendimos de vuestra tecnología, nos encontremos ahora  en la Era de la Tecnomagia. ¡Oh! ¡Atrás! Ha estado cerca… No te asustes si ves a estas personas aparecer de la nada, es otra consecuencia del Descojone. Mucha gente que vivió de lleno el desastre viaja por el tiempo y se intercambia por personas de otras épocas. Los llamamos ecos. Es una puta locura, pero te acostumbrarás.

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¿Eres Lector Cero?

Te busco para una aventura

Te quiero para una aventura

¡Por la lentilla de Sauron! Mi próximo libro va cobrando forma y voy disponiendo de contenido para una primera lectura, así que tras la primera revisión busco lectores cero para los cuentos y el caso que lo compondrán.

Es posible que te preguntes qué demonios es un “lector cero”. ¿Uno que suspendía todos los exámenes? ¿Un robot de lectura que solo entiende los textos que salen del traductor de Google? ¿O el primer espécimen de pruebas para un proyecto supersecreto en un laboratorio clandestino, oculto tras una estantería de una tienda de alimentación regentada por simpáticos asiáticos adoradores del pastafarismo?

Nada de eso… y a veces un poco de todo.

 

¿Qué es un lector cero?

El lector cero es aquel que lee una obra y opina antes de su publicación. Es como el betatester de los juegos, probando el producto a cambio de señalar los bugs y dar su valoración. En algunos casos puede ser un privilegio leer algo gratis y antes de tiempo (imagina que te ofrecen Vientos de invierno, el próximo libro de Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin). En cualquier caso, es interesante para lectores ávidos de historias que consumen las páginas de los libros al mismo tiempo que su cuenta corriente. Los lectores cero suelen ser personas normales (sí, aunque practiquen el pastafarismo o sean capaces de entender los textos salidos de Google Traductor) a las que les gusta leer y tienen capacidad para valorar distintos aspectos de una obra. No necesariamente todos, para eso ya hay un sector profesional.

Es cierto que en otros casos puede acabar como una maldición de alta nigromancia que te obligaría a arrancarte los ojos, depende de quién lo haya escrito y cómo. Por mi parte, creo que he demostrado sobradamente que cuido mucho el lenguaje y la ortotipografía. Intento que mis entradas del blog estén lo más correctas posibles, pero escribiendo un libro saco al grammar nazi que hay en mí.

Su carencia de gramática me resulta molesta

Su carencia de gramática me resulta molesta

 

¿Qué ofrezco?

Ahora mismo tengo dos relatos independientes que tratan cada uno del pasado de un personaje de los clarividentes de Lorian, unos investigadores en un entorno tecnomágico en mi universo de Enor, un par de siglos después de lo que sucede en mi primera novela, Kelvalad. Así que el género es de fantasía en todos los casos, pero en cada relato predomina un género distinto.

Todos los lectores cero aparecerán en los agradecimientos del libro. Además, yo he participado como lector cero en alguna ocasión y tengo ojo corrector. Estaría dispuesto a servir a otro escritor para lo mismo en la medida de mis posibilidades. A lo mejor sueno desagradable, pero seré sincero como Zenda Verdana: al margen del género, que por supuesto hay alguno que me arrugará el hocico, si un texto está mal redactado y tengo que sortear un campo de minas ortográficas para comprender lo que estoy leyendo, no podré hacer nada al respecto. Una cosa es detectar algún fallo, que alguien use un guion como raya de diálogo o no conozca a la perfección las reglas ortotipográficas más avanzadas… Pero soy incapaz de leer un texto que no tenga un mínimo de cuidado. Para mí es imprescindible aprender a escribir bien. Luego ya tal.

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¿Qué historias forman parte de este libro?

Pasado de Odriel, la semielfa médica (aventura, mitología oriental, romance :: aproximadamente 125 páginas): Odriel Lumumba ha terminado sus estudios de medicina y viaja con su padre a la isla de Daojima para aprender técnicas de los chamanes tao. Allí se verán separados y Odriel será capturada por unos extraños seres. Para salir con vida, tendrá que tomar decisiones difíciles que cambiarán su visión del mundo. Pero no estará sola, pues contará con la ayuda de un misterioso elfo.

Pasado de Aeric, el mediano mago investigador (humor, investigación, tecnomagia :: aproximadamente 25 páginas): Aeric se gradúa como mago investigador y quiere celebrarlo con su amigo Bembo. El problema es que necesita su sello de investigador para la ceremonia y ¡ha desaparecido! Los jóvenes medianos tendrán que hacer lo posible por recuperarlo en el primer y extraoficial caso de Aeric Lockbed.

Próximos:

Pasado de Zenda Verdana (drama, judicial) y El caso de la soga de seda (policíaco), donde los tres personajes tendrán que descubrir por qué un modisto y mercader de sedas ha aparecido ahorcado en su mansión con una soga hecha de una peculiar seda mágica.

El de Odriel, por ser más largo, lo he convertido a varios formatos para lectura digital o impresa. La idea es que un lector cero pueda leer lo que le apetezca de la lista (habrá más relatos), aunque me encantaría que leyera todo.

 

¿Qué busco?

Lo ideal es alguien a quien vaya dirigido el libro, que seas mi público objetivo. ¿Cuál? Jóvenes lectores de fantasía con un punto friki sobre todo, pero, como has visto, tengo más géneros y también me resulta útil la visión de alguien que no lee fantasía, alguien que aporte una visión distinta. Y, por supuesto, a cualquiera que le interese ya me parece una buena opción.

A la hora de realizar la valoración, busco alguna o varias capacidades para que el lector cumpla su objetivo de betatester:

 

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Ojo de Sauron: Esa capacidad de detectar erratas y lo que está fuera de lugar, como incoherencias u omisiones que se le pasan al escritor, ya sea porque ya se lo sabe todo o porque escribe borracho antes de dejar caer la cabeza sobre el teclado. Si se te pasan un par de hobbits caminando tranquilamente hacia el Monte del Destino tampoco pasa nada. La Tierra Media no depende de ello.

 

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Sharingan de Kakashi: Ser bueno destripando las técnicas, reconociendo lo que funciona y lo que no, a qué se parece o recuerda, etc.  Conocer las técnicas literarias como escritor es un valor añadido muy útil, saber si tiene buen ritmo y, en general, haber leído mucho.

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La diplomacia de sir Davos: Capacidad de comunicación, tanto para decirme que ha sido una mierda como para decirme qué le ha parecido con toda la sinceridad del mundo. Al terminar de leer, me gustaría que me contaras algunas cosas sobre lo que has leído. Así que, aunque tampoco pido nada extenso, me gustaría algo más que un “no está mal”. Me interesan más los “esta parte no me gusta” o los “esto queda raro”. Aunque también me encanta cuando me dicen “con eso me reí hasta que le asomó al perrete el hocico”.

Como digo, no es necesario cubrir todos estos puntos. Incluso una persona que no lea de forma asidua me puede dar una opinión perfectamente válida para un montón de aspectos. Para mí, lo más importante es que te apetezca y tengas mayor capacidad crítica que una patata (mientras no te pases con la solanina).

 

¿Te hace?

Si a ti te hace, a mí me place. Puedes contactar conmigo a través del formulario que hay en esta página y contarme lo que te parezca, lo que quieras leer y, como estamos a solas, puedes hasta contarme tus más recónditos secretos o teorías sobre Juego de tronos. Ofrezco algo así como una protección de secreto profesional.

Dependiendo del número de personas que me contacten, responderé y enviaré el archivo en el formato que me digan, junto con un cuestionario para reenviarme al terminar.

No voy a poner una fecha límite, me parece abusar y meter ahí un contrarreloj es contraproducente. Pero sí agradecería que fuera antes de ponerme con la edición final 😛 Espero que os apetezca esta simbiosis literaria y que salga algo muy bueno de ella. Aparte de un buen libro 🙂

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Fragmento :: La Leyenda de los Espíritus Inmortales

En la próspera isla de Daojima se han aprendido desde tiempos inmemoriales algunas de las más importantes técnicas de las cinco fases, el onmyodo y el feng shui. No era extraño que los emperadores viajaran tradicionalmente a la fastuosa ciudad que daba nombre al lugar y profundizaran en el conocimiento de los espíritus inmortales, la energía de las cinco fases y los sesenta y cuatro sellos sagrados. Los sha-man, o chamanes tao, eran los encargados de enseñar los secretos mejor guardados al monarca. Como era lo acostumbrado, el emperador Izanobu permaneció un ciclo anual en Daojima, como lo hicieran antes que él su padre, el padre de su padre y, a su vez, los emperadores que lo precedieron. Izanobu fue conocido por su magnanimidad y su profundo amor por sus hijos, la princesa Nihime y el príncipe Tsukiro, a quienes llevó con él. Los pequeños aún no habían cumplido los ocho ciclos, eran gemelos y estaban unidos por unos lazos inquebrantables. La mujer del emperador había rogado a su marido que no los llevara consigo, pues las hojas de té habían presagiado una terrible desgracia. No eran muchas las personas dotadas con poder para interpretar los designios, e Izanobu nunca creyó que su mujer hubiera sido bendecida con semejante don.
Las advertencias no habían sido infundadas, pues un terrible monstruo vivía en la isla de Daojima. Era un oni descomunal, de rostro azul, con cabello y barbas de fuego. Dos hileras de cuernos adornaban su frente y crecían espolones en sus piernas, por debajo de la piel de tigre que lo abrigaba. Sus ojos eran de rubí, y su gargantuesca boca podía tragar un caballo de una vez. Grandes colmillos curvos sobresalían de ella, y tenía el poder de soplar vientos capaces de arrancar todas las hojas de los árboles. Cabalgaba nubes y creaba tormentas con su garrote, desafiando a los hombres, los tengu y los espíritus inmortales. Nadie podía hacer frente a su poder. Su hogar era la Montaña de las Peonías Inmarcesibles, por fortuna muy lejos de la ciudad y los poblados de la isla. Nadie podría imaginar que semejante monstruo tuviera interés en recorrer tanta distancia para alterar la paz de los hombres, pues se conformaba con reinar en su montaña y en los alrededores, devorando toda clase de criaturas. Pero el señor de la montaña estaba cansado de probar siempre los mismos platos, creía que ya había probado todos los sabores existentes. Con su portentosa nariz olfateó un olor desconocido y no pudo dormir pensando en el origen de aquella fragancia, deseando probar su sabor. No pensaba en otra cosa, de manera que, en mitad de la noche, cabalgó las nubes y recorrió los cielos hasta llegar al palacio del emperador. Allí encontró al pequeño príncipe, durmiendo en su alcoba, y se le hizo la boca agua. Soplando un potente viento abrió un agujero y cogió al príncipe con una mano garruda, mientras con la otra apartaba a manotazos a los impotentes guardias. Los dragones ya no reinaban en Torishima, por lo que nadie pudo hacer frente a la bestia, que se subió a una nube y huyó con su preciado botín al tiempo que reía y cantaba. En el palacio, todo fueron llantos y rechinar de dientes.

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Odriel :: La Técnica de los Siete Sellos

Ahora mismo estoy con este relato sobre el pasado de uno de los clarividentes de Lorian, Odriel. Este es el principio:

 

Odriel cumplía treinta años, lo que no era mucho para una semielfa. El mundo, por otro lado, se movía a una velocidad siempre diferente a la suya. Los humanos que conoció de pequeña creaban ahora nuevas familias, y sus hijos no se diferenciaban demasiado de los elfos que conoció al mismo tiempo, hace más de veinte años. Al menos mientras no hablaran. Los niños elfos viven infancias muy largas y, aunque su visión del mundo no deja de ser pueril y limitada, las experiencias que han vivido durante tantos años, lo que han aprendido de sus mayores, lo que han absorbido a través de la esponja de su curiosidad sin fin, han hecho de esos niños unas personitas sabias a su manera. Son muchos los que admiran la sabiduría que emanan las palabras de los niños elfos, en ocasiones más elevadas que las de los más insignes eremitas humanos. Tal vez por la pureza de su lógica, aún sin contaminar por los continuos etiquetados, la capacidad de fijarse en lo importante sin el ruido de las múltiples preocupaciones que trae consigo la madurez, y sumado a una experiencia pareja a la de un humano adulto. Claro que los pequeños elfos no están exentos de ciertos agentes contaminantes, de la influencia de sus mayores y su forma de pensar, del entorno en el que viven. Pero los cambios son un proceso muy lento en comparación con la frenética vida de los humanos.

Para Odriel, incluso lo que parecía inmutable, como su padre elfo, también se hallaba en una corriente que jamás se detenía mientras ella crecía. Algunos de sus amigos de la infancia parecían detenidos en el tiempo; otros envejecían, se casaban y tenían hijos; y luego estaba Odriel, que  experimentaba el despertar de muchas sensaciones hasta entonces desconocidas pero extrañamente familiares. El tiempo parecía tener reglas para todos excepto para ella. El único punto en común es que la adolescencia resultaba una etapa difícil para todo el mundo; no entendía de razas.

En el caso de los elfos, su cacareada sabiduría infantil parece diluirse al atravesar la adolescencia, como proclaman otras razas, diciendo que cuanto más pequeños son, más adultos parecen; y que, cuanto más viejos, más infantiles resultan. Odriel miraba a su padre y creía en esas palabras. En verdad se comportaba como un crío, ahora lo veía más claro que nunca. No es que su padre hubiera cambiado un ápice desde que lo conociera. En realidad solo habían cambiado sus circunstancias, pero seguía siendo el mismo aventurero loco de orejas puntiagudas. Quien más había cambiado era Odriel y su forma de percibirlo. Pero ella era su propio punto de referencia, por lo que su padre también había cambiado a sus ojos, de un modo u otro. La semielfa se veía a sí misma como el eje principal de un sistema solar, en el que cada astro giraba a su alrededor a velocidades completamente distintas. Algunos poseían satélites que giraban como locos, de forma vertiginosa, mientras más allá había un universo que permanecía en apariencia inmóvil. En cualquiera de los casos, sentía que nada fluía al mismo tiempo que ella. Para reforzar esta idea, volvió por última vez la cabeza hacia su madre. Su piel seguía tersa pues, a pesar de su tono oscuro, en su frente y sus pómulos se reflejaba el azul del cielo. Sin embargo, a sus cincuenta años, el tiempo había dejado su firma en las arrugas. Alrededor de su boca evidenciaban las alegrías de haber pasado tantos años junto a su hija; alrededor de los ojos, las preocupaciones de haber criado una mestiza en un mundo en el que se habían aceptado el blanco y el negro, pero no los grises. También gris era el cabello crespo de Nyah Lumumba y, aunque Odriel no era consciente de que la próxima vez que viera a su madre, el blanco habría ganado terreno al gris, sabía que el tiempo era cruel con la raza humana. Lo aprendió en su último viaje con su padre, a su regreso. Sigue leyendo

Worldbuilding :: Diseñando las Fuerzas del Orden

—¡Alto! ¡A mí la Guardia! —dijo el vendedor, al apercibirse de cómo un ratero mermaba sus existencias.

—De acuerdo, ¡prendedlo! —respondió el sargento, señalando al vendedor.

Un soldado de rasete se encogió de hombros y activó una varita de incineración, reduciendo al pobre vendedor a un montón de ascuas humeantes. El ratero aprovechó para llevarse la caja de caudales. Al fin y al cabo, iba a necesitar un nuevo dueño.

 

Ay, la Guardia… Buena gente. De vez en cuando te topas con algún que otro cabezatroll, pero eso no quita que haya divisiones y oficiales de lo más preparados y aptos. Al fin y al cabo hay un hueco para todo tipo de profesionales, ya que la Guardia se divide en multitud de unidades, brigadas y secciones.

Voy a aprovechar un alto el fuego en la escritura de mi próximo libro y hablaré de una de las muchísimas materias que me veo obligado a estudiar y definir para la construcción del nuevo entorno de Enor. En este caso se trata de las fuerzas del orden que existen en el país protagonista, Hyariban, y entre ellas está nuestra querida Guardia.

Quien se adentrara en el maravilloso mundo de Enor de la mano de Aevirae, descubriría en la Guardia a los mayores patanes que pudieran contratarse por una soldada y la promesa de dar rienda suelta a la mezquindad de sus corazones con total impunidad. Y el capitán de la Guardia Rostar era el más patán, el más mezquino, y un cuñado de manual. Además, contaba con el amor incondicional de su teniente, que no era capaz de ver la realidad de su mediocridad y siempre encontraba una razón para justificar sus estúpidas decisiones.

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Sin embargo, Rostar es un personaje del primer siglo de la era tecnomágica de Enor. La Guardia de la ciudad de Slyndbar se encargaba de todas las tareas a través de sus divisiones. En aquel entonces los soldados y oficiales iban todos con un uniforme muy similar, que contaba con protecciones algo más ligeras que las antiguas armaduras de la Era del Equilibrio pero poca magia. Aquí te muestro las divisiones y un ejemplo de un juguete de los Capturadores: Sigue leyendo

En algún lugar del bosque de Warmond

Un microcuento con un estilo bastante afectado. A veces me da por ahí. Probablemente use la idea para desarrollarla en un cuento de Enor.

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Salí a comer con un viejo amigo y la chica que me gustaba al placentero bosquecillo de Warmond, junto al canal, donde pastaban vacas y paseaban lugareños en barquichuelas, transportando bienes, fumando su tabaco despreocupados.

Solazados bajo los árboles, los haces de luz de la mañana se filtraban espesos y corpusculares, inundando de paz nuestros ánimos. No fue una salida programada, todo era fruto del azar y de un encadenamiento de ideas fulgurantes que nos había llevado al fin, con sus más y sus menos, a deglutir todo alimento que hubiéramos dispuesto tras un reconocimiento por la zona. Embriagado por el momento y motivado por la presencia de mi anhelada dama —siendo esto el prolegómeno de una concupiscencia ulterior, pues en verdad me movía el deseo de poseerla aceptando con resignación el ineludible romanticismo del proceso previo—, determiné como un experto que los hongos que había recogido eran unos manjares que ensalzarían tan improvisado almuerzo. En verdad solo sabía que no eran venenosos, no al menos mortales.

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Conociendo a los personajes :: Odriel Lumumba

La tercera y última clarividente de Lorian es Odriel, la alquimista médica. Le gusta bromear definiéndose a sí misma como una “semielfa oscura”, pues aunque no tiene sangre de elfo oscuro, es mulata hija de elfo y de humana de raza negra.

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Versión provisional, me ha salido con un rollito funky XD

Esta chica es alegre y positiva, a veces algo despreocupada aunque se desvive por ayudar y hacer feliz a todo el mundo. Su curiosidad natural hace que se interese por multitud de cosas, aunque su principal motivación es aprender a curar cualquier tipo de dolencias. Aunque su trabajo como clarividente se limita a estudiar a los que ya no tienen cura porque, aparte de ayudar en la enfermería de la Orden de Lorian, su función primaria es la de investigadora forense.

Odriel es joven, tiene 41 añitos de semielfa, el equivalente a un cuerpo humano de veintipocos años con el bagaje de un alquimista experimentado. Además, su herencia le ha otorgado una visión excepcional que le hace el trabajo más fácil, ya que puede vislumbrar el aura de los seres vivos, ayudándola a determinar y diagnosticar dolencias o enfermedades. Como alquimista médica sabe preparar compuestos químicos y remedios naturales, y es experta en terapias de ki como la acupuntura, el reiki y el feng shui.

Voy a aclarar este punto. En Enor no existe polémica sobre si las terapias alternativas funcionan o no. Teniendo en cuenta que aquí no son denominadas “alternativas”, ya te puedes hacer una idea de que sí funcionan. La energía es una corriente que lo inunda todo y nos comunica con una fuente principal que llamamos la Urdimbre. De ella provienen, entre otras cosas, la magia y el ki. Al igual que un mago interactúa con la magia, un médico puede manejar la energía de un paciente para sanarlo. No todos los males y enfermedades se relacionan con esta energía, por supuesto.  La mayoría de problemas de salud provienen de músculos, tejidos, nervios, órganos, huesos y otros asuntos más fisiológicos.

Esta es la versión "nativa americana" de Odriel, ya que en un principio iba a ser más elfa y con una mayor comunión con la naturaleza. Pero luego se vino a vivir a la ciudad.

Esta es la versión “nativa americana” de Odriel, ya que en un principio iba a ser más elfa y con una mayor comunión con la naturaleza. Pero luego se vino a vivir a la ciudad.

Por otro lado, el feng shui es bastante distinto de esa disciplina que muchos nos han vendido como “el arte de decorar tu casa para que no parezca que vives en un cuartucho de 35 metros cuadrados”. Aquí se basa en la disposición del espacio para alterar la energía de los seres vivos de forma contundente y eficaz, las más de las veces mediante el uso de sellos de papel. Odriel es muy buena gente, pero yo no hago más que pensar en aplicaciones para genios del mal de la vida cotidiana. Como afectar el estado de ánimo de todos los que hacen cola delante de ti en el súper para que te dejen pasar; o concentrar toda la energía de alguien que te ha importunado en su colon, provocándole una necesidad imperiosa de seguir importunando en la taza del váter; o privar de la energía inagotable a esos niños que berrean como si los desangraran porque no les hacen caso. Sí, soy despreciable. Reza porque no aprenda feng shui.

Odriel ama la vida, más incluso que los mismos elfos. Para ella cada vida es preciosa y cree en la bondad inherente de las personas, ya sean humanos, enanos u orcos. De su mezcla de sangres ha heredado aspectos muy positivos, ha nacido entre dos mundos y eso le hace empatizar fácilmente con la gente. Además, como sucede a menudo, ha heredado una belleza exótica gracias al mestizaje, que sumado a su espíritu sociable y extravertido hacen que no pase desapercibida para la mayoría de las personas.

Como se lleva bien con todos, es una compañía perfecta para Zenda y Aeric, que son más distintos entre sí. Además tiene una mentalidad creativa y algo alocada por lo que, cuando en un caso la lógica no da más de sí, ella suele aportar hipótesis que, aunque a priori resulten algo absurdas, pueden estar más encaminadas de lo que cabría suponer.

 

¡Bueno, pues ya están todos los miembros del equipo! La sacerdotisa que nunca miente, el mago investigador y la médica optimista. ¿Cuál es tu personaje favorito?

Conociendo a los personajes :: Aeric Lockbed

Hoy os presento al pequeño Aeric. No es que sea un niño… Bueno, a veces lo parece. Sobre todo de lejos o con una cerveza de más, pero cuando digo “pequeño” me refiero a que es un mediano, una raza especialmente bajita.

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Aeric Lockbed es el mago criminalista del equipo de clarividentes, y el miembro más joven. Desde niño ya sabía que quería ser investigador, así que se metió en la Universidad de Magia y se decantó por la rama criminalista, donde aprendió a analizar pruebas, recopilarlas, detección y conjuros básicos. Para realizar su trabajo se sirve del libro de mago investigador, una herramienta perfecta para cada parte del proceso de un caso.

También posee permisos de teleportación externa, lo que permite al grupo desplazarse rápidamente de una ubicación a otra cuando sea necesario.

En cuanto a sus habilidades innatas, no es que sea un mago excepcional fuera de su ámbito. Sin embargo, ha heredado una memoria portentosa y una capacidad de observación que lo destacan entre los suyos. Si has leído Kelvalad es posible que te suene su apellido “Lockbed”. No es casualidad. Aeric es el tataratataratatara…, en fin, un pariente lejano de Serith.

En cuanto a su personalidad, es analítico y lógico, pero jovial e impulsivo, lo que anula parte de su pragmatismo. Y es que a sus veintidós años, este mediano siente una simpatía natural hacia el género femenino. No es que esté como un perrete inquieto, pero tiene una mezcla de ingenuo romanticismo y picaresca que le llevan a intentar seducir a cualquiera que le recuerde a un antiguo amor. Aunque le rechacen la mayor parte de las veces.

Ese toque de tunante resulta un ingrediente arriesgado para un trabajo como el suyo, ya que aun siendo de naturaleza bondadosa, no ve con malos ojos saltarse las reglas de vez en cuando si es por un bien mayor. Sería un excelente criminal.

Le encanta destripar objetos y dispositivos mágicos y ver cómo funcionan, cambiar los sellos y comandos que usan y ver qué ocurre. Se rumorea que es culpable de una explosión en el patio de su comunidad de vecinos. También le gusta poner caretos delante del espejo e interpretar personajes.

¿Te acuerdas de Zenda? Pues con lo responsable y seria que es ella, no es de extrañar que de vez en cuando tenga sus roces con Aeric. A pesar de eso, este joven mago valora y respeta mucho a su superiora, aunque Odriel le cae mucho mejor. De Odriel hablaré la próxima vez 🙂

 

Conociendo a los personajes :: Zenda Verdana

Quiero presentaros a los clarividentes, un trío de investigadores de la Orden de Lorian, la diosa de la Verdad. Que no te confunda el nombre, los clarividentes no poseen dotes adivinatorias ni paranormales. Al menos no se consideran como tales en el mundo donde viven. Hoy empiezo con la líder del grupo.

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Zenda Verdana es una sacerdotisa humana de Lorian. Siempre dice la verdad y su diosa le dio el don de detectar la mentira, por lo que este polígrafo con patas es experto en interrogatorios, pero lleva una vida solitaria. No es fácil convivir con una persona que te dice claramente lo que piensa. Porque, admítelo, estamos demasiado acostumbrados a que nos mientan, aunque sea un poquito. Es casi necesario:

“Cariño, te he preparado esta tarta de queso con alcachofas, superoriginal. ¿A que está buena?”. “S-sí, jeje, está… que te cagas”, dice mientras tira la mitad del plato a las cabras.

Además, al detectar las mentiras se ha ido haciendo algo sociópata. Desprecia el engaño como el recurso de cobardes y débiles; y nadie se salva de mentiras piadosas o medias verdades, ni se libra de mentirse a sí mismo en más de una ocasión, así que en algún momento te mirará con desprecio.

Es dura con los demás y consigo misma, pero es buena líder. Sabe mantener la cabeza fría para actuar como es debido. Es enérgica y siempre dispuesta a cumplir con su deber, posee una fuerte voluntad. Tiene carácter y suele poner a la gente nerviosa, pues siente que le está leyendo la mente. Es segura de sí misma. Antes de emplear cualquier tipo de violencia física, probablemente reduzca a las personas con su capacidad intelectual y su determinación. Puede hacer creer a cualquiera que es capaz de aplastarle con un dedo, si bien no es especialmente ducha en un combate real. ¡Pero oye!, acojona. Además es robusta y fuerte y sabe defenderse de amenazas físicas cuando no queda más remedio que emplear la violencia. Lleva un jutte, un arma defensiva especialmente diseñada para realizar paradas de espadas, partir las hojas o desarmar al oponente.

Antes de hacerse clarividente estudió para convertirse en jueza en el Ministerio de Justicia, pero era demasiado honesta y se la comieron con patatas. Su lema, y el de su Orden, es “Por encima de todo está la Verdad”.

 

Este es uno de los personajes más difíciles para mí, es muy difícil interiorizar en una personalidad tan compleja. He empezado a jugar a rol con un personaje basado en ella, creo que puede ayudarme bastante a conocerla mejor, a saber cómo actuaría en cada situación y ante distintas personas. Hay mucho que desconozco aún de Zenda.

¿Cómo llevarías una amistad con una persona que sabe perfectamente cuándo mientes y que es capaz de decirte a la cara las verdades más dolorosas?